Suponen un conjunto de estrategias, herramientas,…cuya finalidad es ayudar a mejorar y rentabilizar el estudio, para la obtención de un cierto resultado.

Existen distintas técnicas de estudio y para saber cuál es la que mejor se adapta a cada uno, se deberá analizar primero todos los elementos y factores que influyen en el aprendizaje, encontrándose entre ellos los siguientes:

  1. Las dificultades y la actitud frente al estudio del estudiante.
  2. Lugar y tiempo de estudio.
  3. Planificación del estudio,……

Una vez que analizados estos factores, se decidirá la técnica de estudio que más nos ayude a rentabilizar nuestros estudios y entre las que podemos encontrar las siguientes:

Subrayado: es una manera sencilla y rápida, exige seguir con atención el texto y evaluar continuamente qué es lo que el autor quiere decir y qué es lo más importante de cada párrafo. Exige una primera lectura para identificar ideas y, al menos, una segunda para repasarlas.

Notas marginales: son las palabras, frases o comentarios claves que se escriben, cuando se hace lectura rápida y se realiza en el propio texto, lo que la hace accesible y práctica.

Resumen: son anotaciones textuales; sólo se anota lo fundamental.

Síntesis: esta técnica es más ágil y menos precisa que el resumen; se realiza con palabras propias.

Esquema de contenido: es una manera eficaz de favorecer la comprensión y síntesis de un texto, expresando su contenido en forma esquemática.

Fichaje: es recolectar y almacenar información. Cada ficha contiene una serie de datos variable pero todos referidos a un mismo tema.

Toma de apuntes: es anotar los puntos sobresalientes de una clase o conferencia. Mantiene la atención y se comprende mejor. Hace posible el repaso y el recuerdo.